CAMBIO CLIMATICO
En las dos últimas décadas se ha podido observar un énfasis en la agenda internacional hacia temas relacionados con el cambio climático, al que se le atribuyen, principalmente, causas antropogénicas, que se ha constituido en una preocupación mundial.
En ese sentido, diversas iniciativas internacionales se han llevado a cabo para mitigar y controlar los efectos de esas alteraciones del clima. Entre las más importantes tenemos a la Convención Mundial sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas (UNFCCC) adoptada en 1992 y en la cual participan 192 países. Posteriormente, el 11 de diciembre de 1997, como un acuerdo vinculado a la UNFCCC, se firmó el que se podría señalar como el acuerdo más importante a nivel mundial sobre cambio climático, el Protocolo de Kyoto, el cual compromete a las 37 naciones más industrializadas a reducir sus emisiones de carbono, las cuales son consideradas como el principal factor del cambio climático. El éxito de este Protocolo no ha sido el esperado, debido a la no adopción del mismo por los países con las mayores emisiones de carbono.
El cambio climático no solo afecta a los ecosistemas y sus especies, también se puede constatar que tiene consecuencias en la economía mundial. En tal sentido, la Organización Mundial de Comercio (OMC) ha creado el Comité de Comercio y Medio Ambiente (CCMA) para tratar temas que relacionen el comercio con el medio ambiente. Asimismo, el cambio climático tiene graves repercusiones en las actividades agrícolas y la seguridad alimentaria mundial, por tal motivo, la FAO también ha realizado diversos estudios e informes sobre el impacto del cambio climático en la agricultura, la pesca, la acuicultura, y la seguridad alimentaria.
En lo referente al impacto del cambio climático en la pesca y acuicultura, para comprender la importancia del sector se deben considerar los 43 millones de personas que trabajan en el sector pesquero y acuícola directamente y los 200 millones que dependen de estas actividades indirectamente. Asimismo, muchos países insulares tienen una dependencia proteica de los recursos pesqueros de hasta el 50%. En el caso de la región, la gran mayoría de países caribeños presentan esta alta dependencia, por tanto, cualquier cambio en la naturaleza de los recursos pesqueros tendría un gran impacto sobre sus poblaciones.
El cambio climático afecta a las actividades pesqueras de formas muy variadas y que muchas veces interactúan entre sí agravando sus consecuencias. Tales efectos pueden clasificarse en tres ámbitos: (i) los impactos ecológicos y físicos relevantes en los recursos de la pesca de captura y acuicultura; (ii) las consecuencias del cambio climático sobre las comunidades pesqueras y; (iii) la interacción del cambio climático y la actividad acuícola.
En el primer caso se debe considerar el impacto del cambio climático en la distribución geográfica de especies y poblaciones, que traería aparejada variaciones en la composición de los recursos y por tanto en las tecnologías pesqueras. Asimismo, se debe considerar el abastecimiento de agua en el futuro, lo cual tendrá un impacto en las actividades acuícolas y la industria de procesamiento.
Para el segundo punto mencionado, se debe tener en cuenta el aumento de presión social sobre las comunidades pesqueras, debido principalmente al aumento de esfuerzo de pesca artesanal y el estancamiento de la oferta pesquera. Esto solo nos lleva a considerar a la diversificación de los medios de subsistencia como una importante alternativa para disminuir la presión social sobre las comunidades pesqueras. Asimismo, se debe tener en cuenta que el cambio climático puede afectar a la seguridad alimentaria de cuatro maneras: la disponibilidad de los recursos para el consumo interno, la estabilidad de la oferta de pescado, el acceso al recurso por parte de los pescadores artesanales, y la variación en los recursos para su utilización por parte de las comunidades pesqueras.
Sobre el tercer punto, debe considerarse la importancia de la acuicultura como una alternativa para la creciente demanda de productos pesqueros. Adicionalmente, debemos preguntarnos sobre los efectos en el medio ambiente del crecimiento acelerado de esta industria.
De otro lado, es importante mencionar que no obstante las emisiones de carbono de la industria pesquera son menores comparadas a otras actividades, pueden aún ser mejoradas con el uso de mejores tecnologías en todas las etapas de la cadena productiva de los productos pesqueros. Asimismo, el uso de biotecnología puede ayudar a moderar los impactos ambientales de la industria pesquera y acuícola, sin embargo, estas medidas deben ser evaluadas bajo un criterio social, ecológico y político.
La Organización, convencida de que una mejor comprensión del tema es necesaria para su correcto manejo, ha venido realizando algunas acciones, entre las que se destacan la elaboración de dos documentos, informe técnico sobre los “Efectos de las Alteraciones Atmosféricas y Oceanográficas sobre la actividad pesquera de los países miembros de OLDEPESCA” y el "Estudio sobre los efectos del cambio climático en las especies acuícolas mas importantes de la región", los cuales fueron presentados en las XIX y XX Conferencias de Ministros, respectivamente.
Para el mediano y largo plazo, resulta conveniente dirigir esfuerzos en la dirección de obtener mejores respuestas sobre las implicancias del cambio climático en la pesca y acuicultura. A tal efecto, se sugiere una ruta de trabajo que contemple las siguientes líneas de acción, desde la perspectiva de la cooperación regional:
• La integración del sector pesquero y acuícola dentro de las políticas de adaptación al cambio climático de los Estados.
• Desarrollo de estudios y conocimiento base sobre los ecosistemas y recursos naturales para un mejor entendimiento de su interacción con el cambio climático.
• Acciones regionales para la construcción de capacidad técnica y organizacional, que contribuya al mejor entendimiento de la interacción entre el cambio climático, la pesca y la acuicultura.
• Promover estudios regionales relativos a: (i) los impactos ecológicos y físicos relevantes en los recursos de la pesca de captura y acuicultura; (ii) las consecuencias del cambio climático sobre las comunidades pesqueras y; (iii) la interacción del cambio climático y la actividad acuícola.