Crisis Financiera

OLDEPESCA en la XX Conferencia de Ministros (2 – 4 de Septiembre de 2009, La Paz – Bolivia) solicita examinar el tema Crisis Financiera y la Pesca, para adoptar una estrategia regional de comercio de productos pesqueros, que enfatice la acción nacional y colectiva, sobre asuntos como: diversificación de mercados, fomento de la competitividad y promoción del intercambio intraregional. Así mismo encargar a la Dirección Ejecutiva a realizar estudios más profundos sobre el efecto de la crisis financiera y los aspectos vulnerables de la industria pesquera en los países miembros.

Los factores determinantes de la actual crisis económica y financiera internacional son de naturaleza estructural, compuesta por un sistema global de grandes bancos de inversiones, fondos de cobertura y vehículos especiales de inversión, que están inadecuadamente reguladas o carecen de cualquier tipo de regulación. Así mismo, la crisis se ha desatado en momentos en que se registran fuertes desequilibrios mundiales: entre el trabajo y la circulación de capitales, el déficit comercial de los Estados Unidos y el predominio del capital financiero sobre el capital productivo, entre otros. Así, la burbuja del mercado de crédito hipotecario de alto riesgo y la consiguiente deflación de la deuda, junto con el largo período de abundante liquidez y las bajas tasas de interés antes de la crisis, llevaron a los inversionistas a buscar mayor rentabilidad y a subestimar los riesgos. Lo que motivó el alto nivel de endeudamiento del sector privado.

El mercado de títulos comerciales a corto plazo se paralizó y nadie estaba dispuesto a prestar. Desde entonces, los diferenciales de crédito se ampliaron significativamente, las bolsas se desplomaron y las economías del mundo tambalean. El contagio financiero se extendió al resto de la economía y al mundo en general. La respuesta a la crisis se centró en desbloquear el crédito y evitar mayores daños a la economía mundial, pero la crisis ya golpea a la región de América Latina y el Caribe. Además, la fuerte disminución de la demanda, tanto interna como externa, en el cuarto trimestre de 2008 y en el primer trimestre de 2009, impactó a las economías de los países de América Latina y el Caribe. Se estima que el PIB de la región caerá -1,7% en 2009, lo que implicará una fuerte contracción del crecimiento en los países de la región.

En este escenario, la actividad pesquera y acuícola regional, se encuentra en una situación de alta vulnerabilidad, a sufrir efectos de la crisis financiera y económica global, dada su condición de encontrarse aun bajo un modelo primario de exportación en base a materias primas, y productos semi-elaborados, cuyas fluctuaciones de precios en los mercados internacionales incidirían negativamente en el proceso de producción y por ende en la rentabilidad de las empresas. Por otro lado, debe tenerse en cuenta, la probable disminución del flujo de capital para la industria pesquera y el encarecimiento del crédito.

Los productos básicos entre los que se encuentran los de origen pesquero y acuícola, constituyen una proporción considerable de la canasta de exportaciones de muchos países de América Latina y el Caribe y en algunos también son una importante fuente de ingresos públicos. Debe señalarse que el valor de las exportaciones de los productos pesqueros de la región al año 2006, alcanzó los 10,000 millones de dólares, manteniendo un superavit en la balanza comercial pesquera. Otro aspecto, que afectará a la actividad pesquera, se basa en la relativa dependencia de los productos de exportación a los mercados de los países que tienen una importante contracción de sus economías, principalmente los Estados Unidos de Norteamérica.

Reuniones

30/08/2010
San Francisco de Campeche, Mexico
02/09/2009
La Paz, Bolivia
05/06/2008
Lima, Perú
18/10/2006
La Antigua Guatemala, Guatemala

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