PESCA ARTESANAL
El reconocimiento de la importancia de la pesca artesanal y de pequeña escala a la sociedad en general, en términos de provisión de alimentos y empleo; y, de divisas en los últimos tiempos, ha propiciado la realización de diversas acciones gubernamentales para tratar de incorporar a esta, como una actividad estratégica para el desarrollo económico de nuestros países y elevar el nivel de vida de los pescadores y sus comunidades.
Se estima que en la pesca artesanal o de pequeña escala en América Latina y el Caribe, participan mas de 2 millones de pescadores con un nivel de producción mayor a 2.5 millones de TM, y valores de producción de aproximadamente 3,000 US$ millones. En la mayoría de los países de la región se realizan las operaciones de pesca en diferentes áreas, en sus costas, cuerpos de agua y cuencas continentales y en los últimos años se han incorporado al suministro de insumos a la acuicultura comercial.
Una acción efectiva para contribuir al desarrollo de la pesca artesanal y, por esa vía, incrementar su participación en la reducción de la pobreza, demanda, en primer lugar, una correcta interpretación de la naturaleza multidimensional de la pobreza que afecta a los pescadores artesanales, a cuya conformación concurren factores tecnológicos (métodos y niveles de captura), contexto socio- cultural e institucional, signado por un grado alto de vulnerabilidad (exposición a los riesgos naturales, cambios macroeconómicos y capacidad de adaptación de los pescadores); y, una escasa representación política que agrava la marginación social y económica.
Algunos esfuerzos principales, deberán dirigirse entonces, a mejorar la comprensión del origen y las causas de la pobreza en las comunidades pesqueras, pero paralelamente, deberán orientarse acciones fuertes para entender como la pesca artesanal es capaz de contribuir a reducir la pobreza.
Ya en 2008, la FAO había propuesto enfrentar este tema desde tres perspectivas: la familiar e intrafamiliar, la local y la nacional. En la región resulta urgente adoptar, ahora, una decisión respecto de la manera como se va a enfrentar el problema de la pesca artesanal, si solo en su dimensión productiva o en su manifestación multidimensional que incluye aspectos productivos, sociales, económicos y ambientales.
La experiencia en la región es pródiga en ejemplos de cómo se evidencia la multidimensionalidad de la pobreza. Un pescador puede obtener ingresos y no compartirlos con su familia, otras veces, un grupo (gremio) de pescadores genera riquezas que no revierten en la comunidad; y, no son pocos los casos de países en los que la pesca artesanal, no obstante su aporte a la economía nacional, se encuentra en situación permanente de marginación.
Como respuesta a esa problemática se propone una actividad integral que abarque los tres ámbitos ya señalados y que demandaría acciones en los campos de: i) generación de riqueza en los hogares y su distribución dentro de las comunidades; ii) convertir a la pesca artesanal en una actividad generadora de desarrollo comunal; y, iii) aportar desde ella al crecimiento económico nacional.
La interdependencia entre estos tres ámbitos es sumamente compleja y en ese sentido se hace imprescindible la acción de cooperación, a través de la cual se maximice el aprovechamiento de la experiencia regional e internacional.
Un primer paso será la definición a nivel regional de una política que vaya en apoyo de los planes nacionales de desarrollo de la pesca artesanal complementada, como ya se ha dicho, con acciones de cooperación regional.
Las líneas de acción acerca de las cuales se requiere una reflexión y posterior decisión son las siguientes:
- Favorecer y proteger el acceso de los pescadores artesanales a los recursos, especialmente a las comunidades más pobres, promoviendo de esta manera el incremento del empleo y la mejora de los índices de distribución de la riqueza.
- Promover la participación de los pescadores artesanales en la toma de decisiones sobre ordenamiento de los recursos pesqueros, lográndose de esta forma, facilitar la incorporación de las necesidades y prioridades de este sector en los procesos de planificación.
- Promoción de las capacidades pesqueras en la fase post captura, en particular en lo que se refiere a incorporación de valor agregado y comercialización. Estas acciones tenderán a producir mejoras sustantivas en la situación económica de los productores, en la seguridad alimentaria y nutricional de los consumidores.
- Promover el empoderamiento de la mujer, asignándole roles de responsabilidad y retribución adecuada, en la fase de elaboración y comercialización de las pesca.
- Alentar el establecimiento de un marco legal propicio respecto de los derechos de los trabajadores pesqueros y de la promoción del crédito e inversión local.
- Promover la planificación y desarrollo integral de las zonas costeras, a través de acciones de saneamiento legal de la propiedad; y, construcción de infraestructura de vivienda, educativa, de salud y sanitaria.
- Desarrollar acciones intersectoriales para la diversificación de los medios de vida, mediante el apoyo a actividades no pesqueras como parte de las estrategias de subsistencia de la familia o de la comunidad.
- Desarrollar programas de atención de emergencias debido a desastres naturales u otras causas.
- Desarrollar mecanismos de mejora de la calidad, sanidad e inocuidad de los productos de la pesca artesanal, con miras a lograr mejores precios y como consecuencia, incrementar los ingresos de los pescadores y sus comunidades.
- Promover la seguridad en el mar en las operaciones de la pesca artesanal.
Algunas de estas líneas de acción, han sido ya cubiertas por la Organización, como:
a) Fomento de sistemas de calidad, sanidad e inocuidad para la comercialización de los productos provenientes de la pesca artesanal. Se elaboró un Proyecto de cooperación que ha sido presentado al Fondo Común de Productos Básicos (FCPB), siendo aprobado en el Subcomité de Comercio de la FAO.
b) Elaboración de Protocolos para el mejoramiento de la calidad, sanidad e inocuidad de productos provenientes de la pesca artesanal en la región Igualmente el proyecto fue dirigido a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
c) La seguridad en el mar para la pesca artesanal y de pequeña escala en América latina y el Caribe, proyecto realizado con la cooperación de la FAO
Como se aprecia, hay pues, una gran tarea pendiente a realizar, que supera las capacidades nacionales consideradas aisladamente, por lo que se hace imprescindible poner en escena una acción de cooperación complementaria que vaya en auxilio de algunas actividades de la más alta prioridad. Al efecto, se propone a la Conferencia, favorecer el énfasis de la acción de la Organización en los siguientes campos:
a) Promover la formulación y aplicación de un modelo de gestión holística de la pesca artesanal que incluya consideraciones acerca de la naturaleza multidimensional de la pobreza y provea soluciones integrales.
b) Establecer sistemas de calidad e inocuidad para los productos de la pesca artesanal y la implementación de sistemas de aseguramiento de la calidad en esta actividad.
c) Alentar el intercambio de información sobre modelos de gestión en las organizaciones autogestionarias de los pescadores artesanales.
d) Establecer un programa de intercambio de técnicos para la capacitación científica en el ordenamiento pesquero costero.
e) Desarrollar sistemas de crédito que favorezcan la inversión local.